Un instinto biológico


Se atribuye a la obra Die Nacktheit (1905), del alemán Richard Ungewitter (1868-1958), ser la primera donde se exponen los principios básicos de la librecultura. El autor describe una sociedad donde hombres, mujeres y niños superan la neurosis sexual al vivir en completa desnudez; son vegetarianos y se abstienen del alcohol y del tabaco.

La librecultura se define a sí misma como un movimiento biológico, por tanto instintivo, que se separa del sector que va directo a la degeneración. Para ella el estado natural de la humanidad es la desnudez, una desnudez representativa de la franqueza más completa para consigo mismo y para los demás; es decir, la ausencia de vestimentas es sólo un medio para llegar a la desnudez moral o de roles sociales, cuya falta significa -parafraseando al pionero galo Kienné de Mongeot- poner una barrera entre miembros de un mismo sexo y una alta muralla de separación entre hombres y mujeres.

Profundizando más en la librecultura se encuentran tres elementos que dan forma a este instinto; son el higiénico, el estético y el ético. Frente a la pudibundez del catolicismo presente en la llamada "hidrofobia nacional", los beneficios de la higiene, mediante el uso del jabón y el contacto directo con los elementos naturales, son un canto a la liberación y a la salud. La idea de que la desnudez es la belleza natural origina una estética sin modelos de referencia -quizás la cultura clásica para algunos-, la desnudez en medios naturales genera un amplio movimiento artístico, principalmente fotográfico. La acusación más constante a la librecultura es la de la inmoralidad de la desnudez integral, a la que ella responde que precisamente ésta es de alta moral al evitar obsesiones y las neurosis sexuales propiciadas por el vestidismo.

La librecultura es evolucionista y aún desde posturas más regeneracionistas o más revolucionarias, considera que el cambio de costumbres se debido a una minoría que lleva la delantera a la que se enfrenta otra minoría conservadora y feroz, mientras que una gran masa aparentemente neutra y temerosa va pasándose a la primera minoría hasta que llega el momento propicio para el cambio total de costumbre. Ello es posible, sin embargo, al interpretar la minoría vanguardista el sentimiento real de la gran masa.

 
Fuente: Libro: La idea Naturista, desde sus orígenes hasta nuestros días (fragmento). Ediciones Cedel 2006.
Autor: Josep María Roselló.

 

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