El caminante desnudo


Una veintena de arrestos y seis meses en prisión no han impedido a este ex oficial de la Marina Real recorrer sin ropa el Reino Unido.

La libertad de ser tu mismo. Con este lema como estandarte, Steve Gough, un ex oficial de la Marina Real británica, ha decidido demostrar a la siempre pudorosa sociedad inglesa que no hay nada más bello que el ser humano en estado puro. A sus 46 años y harto de los prejuicios que hacen a más de uno sentirse infeliz con su cuerpo, ha organizado una cruzada mediática contra todo tipo de complejos y se ha lanzado a recorrer a pie, por segunda vez y completamente desnudo, los 1.360 kilómetros que separan Lond´s End, en la costa suroeste de Inglaterra, de John O´Groats, en el norte de Escocia.

No es la primera vez que Gough pasea sus atributos por todo el Reino Unido. Asiduo desde hace más de una década de las playas nudistas del país, tras quedarse sin empleo en Junio de 2003 decidió realizar un particular homenaje al cuerpo humano. No soy un exhibicionista, sólo quiero demostrar que andar desnudo en público es un derecho básico y legítimo, afirmó antes de emprender su travesía.

Equipado únicamente con un sombrero, unas botas y un macuto repleto de alimentos y crema solar, tenía previsto recorrer 30 kilómetros al día para completar su hazaña en 10 semanas. Sin embargo, Gough no había calculado que su espalda tendría que soportar durante el viaje un peso quizá más difícil de sobrellevar que el de su propia mochila: el de la Justicia.

Tan sólo había recorrido 25 kilómetros cuando fue arrestado por primera vez. Pero en Inglaterra no existen leyes que regulen el nudismo público a menos que trate de una exposición pública indecente, cargo que requiere pruebas de haber faltado el respeto a una mujer o haber causado un escándalo público. Al no poderle aplicar ningún delito y, tras pasar la noche en comisaría, el juez le permitió seguir su camino.

Sin embargo, tres días después, en la localidad costera de New Quay era de nuevo arrestado durante una semana y acusado de ofender a la decencia pública. Obligado a declarar ante un tribunal, Gough se presentó ante los magistrados completamente desnudo. Estos le condenaron a taparse con una manta blanca mientras durase el juicio, pero le dejaron marchar sin imponerle sanción alguna.

Este incidente me ha hecho retrasarme, pero al menos me ha dado publicidad, aseguró. Desde ese momento, su fama en todo el país, donde ya se le conocía popularmente como el caminante desnudo (naked rambler), se extendió de manera tan vertiginosa como iba creciendo su colección de denuncias, arrestos y acusaciones.

Gran Bretaña entera estaba dividida. Algunos ciudadanos que se lo encontraban por la calle se acercaban a saludarle y le mostraban su apoyo. A veces hasta querían darme dinero, reconoce. Otros le insultaban, le gritaban que se pusiera los pantalones o le tapaban los ojos a sus hijos para que no fueran testigos de tan deshonroso espectáculo. Incluso en una ocasión, en St. Ives, los vecinos se organizaron para darle una tremenda paliza.

A medida que subía hacia el norte del país, las bajas temperaturas, el viento y la lluvia hacían más difícil la travesía, pero también el carácter más estricto de los ciudadanos y policías escoceses.

En noviembre, tras ser arrestado en Ross-shire, fue condenado a tres meses de prisión. Pasó sus días entre rejas totalmente desnudo. Nos han acostumbrado a pensar que nuestro cuerpo es algo de lo que tengamos que avergonzarnos y eso está dañando la sociedad, proclamó al salir de la cárcel: Estoy decidido a seguir.

A su llegada a John O´Groats, el 23 de enero de 2004, Gough acumulaba en su mochila más de 20 arrestos, dos condenas y casi cinco meses de cárcel. Además, por el camino había perdido a su mujer, con la que tiene dos hijos, que le abandonó, incapaz de soportar la presión mediática y sus escándalos.

Pero para él, aquel recorrido era sólo el primer paso de su lucha por cambiar la forma de pensar de la gente. Llevará tiempo quitarles las paranoias, sentenciaba.

Por eso el pasado 16 de junio de 2005 decidió repetir su aventura, aunque en esta ocasión arropado por el calor de las masas y de su propia novia, Melanie Roberts, también activista del nudismo y 13 años menor que él.

Además una productora le ha proporcionado una videocámara para que pueda grabar su día a día, testimonio que constituirá la base de una película documental. Incluso la BBC, que dos años atrás puso el grito en el cielo al empeñarse Gough en ser entrevistado tal y como vino al mundo, ha enviado ahora a un equipo de su programa estrella One Life, a cubrir la expedición.

Se llegada a cualquier pueblo es motivo de fiesta y su popularidad ha traspasado fronteras. El pasado 30 de julio, 42 personas participaron en una marcha nudista en Bonn (Alemania) apoyando su iniciativa.

Sin embargo, la aventura no ha estado tampoco en esta ocasión exenta de contratiempos y polémicas. El 1 de septiembre Gough fue condenado en Edimburgo a pasar 15 días de prisión al ser denunciado por un cartero de 21 años que se escandalizó al verle. Tras quedar en libertad, prosiguió su camino hacia John O´Groats, donde ya le espera un comité de bienvenida que ha organizado una fiesta multitudinaria. Su llegada está prevista para dentro de un par de semanas, siempre y cuando no se crucen de nuevo en su camino ni la Policía ni ningún escocés demasiado pudoroso.

 
Fuente: Diario El País (23 de Septiembre de 2005). Autor: Manuel Moreno.

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