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Historia del Naturismo en España III |
Capítulo XIII Este
fue el caso de "Las Palmeras", "Costa Natura",
"Camping Almanzora" y "El Portús" en cuanto se
refiere a A.N.A. y creo que fue también muy parecido a lo que el CCN
aplicó a "El Toro Bravo". Según
las disposiciones oficiales de aquella época (1978), al pretender
crearse un Centro Naturista, o pasar de textil a naturista (Caso de
Las Palmeras) tenían que adherirse a la Asociación Regional
correspondiente y aceptar el Reglamento. Todos los demás permisos ya
corrían de nuestra cuenta, en lo que a naturismo se refiere. En
cambio, la legislación general de campings, restaurantes, etc. seguían
controlados por la Delegación de Turismo de la Junta. En
el permiso que concedía la Junta constaba que el centro pasaba a
"privado", exclusivamente para los socios de A.N.A. y de la
F.N.I., bajo la presentación del carnet al corriente de pago. ¿Quién
controlaba esta última condición? Naturalmente, la Asociación. Para
ello nombraba un Delegado en cada Centro. Esto suponía un gasto
extraordinario para el Centro que debía mantenerlo, alojarlo y pagar
sus emolumentos. Y se solucionó de una manera natural: Como los
Centros estaban en muy buenas relaciones con nosotros, aceptaban
encantados que una persona del mismo Centro fuera, a la vez, delegado
de A.N.A. durante los meses de poca afluencia, o sea desde Octubre a
Junio. De esta forma Federico Gerlach, y posteriormente
Ness fueron los delegados de A.N.A. en Las Palmeras, Piroschka
en Costa Natura, Aurelio en El Portús, etc. En los meses de verano se
cambiaban las tornas: A.N.A. enviaba un Delegado al Centro y éste,
además de controlar los carnets, ayudaba en Recepción. El sueldo
corría, naturalmente, a cargo del Centro. La
cuestión de los carnets ofrecía no pocas dificultades al principio,
hasta que encontramos una solución salomónica. Nada que objetar, si
el cliente lo traía en orden. Pero si se presentaba sin tenerlo al
corriente de pago, el Delegado le cobraba los sellos correspondientes,
para lo que tenía autorización expresa. Las
dificultades empezaban cuando el visitante carecía de carnet, no
conocía el naturismo y deseaba iniciarse. Naturalmente, se resistía
a abonar el ingreso y la cuota sin saber dónde se metía. En ese
caso, se le dotaba de un "carnet de día", bajo la
responsabilidad del Delegado, al módico precio de 100 ptas, que podía
reiterarse a lo máximo durante tres días. Al cabo de éstos se suponía
que el cliente ya conocía el naturismo y bien lo aceptaba, para lo
cual tenía que abonar el carnet, descontándosele lo que había
pagado por los provisionales, o tenía que abandonar el Centro.
Rellenaba una hoja de solicitud, pagaba la cuota y se le extendía por
el Delegado un carnet provisional valedero por un mes, remitiéndose
la solicitud a la Sede para su admisión definitiva. Este sistema
funcionó a las mil maravillas; los Delegados tenían plenos poderes
para no admitir a las personas sin carnet si no les parecían idóneos
( por ejemplo, grupos de hombres solos, una plaga al principio) y los
mandaban a la sede, teniendo por respaldo el Reglamento. Por
otro lado el carnet permitía la exigencia de un comportamiento
adecuado, bajo la amenaza de su retirada. Eso lo usó sobre todo
Gerlach con su afán disciplinario. Sólo amenazaba a los díscolos
(radio por la noche, no respetar el cierre del camping a las 12,
etc.). Claro que había clientes, sobre todo españoles en el mes de
Agosto que lo tildaban de "sargento". Pero el silencio tenía
preferencia sobre el ruido. Las quejas las dirimía A.N.A. En
todo el tiempo hubo una única retirada de carnet, y fue a un súbdito
inglés que se insinuó con un niño en Costa Natura. La expulsión se
efectuó de forma discreta y se comunicó a la F.N.I. Los demás Artículos del Reglamento no ofrecían dificultades y se respetaron de forma unánime. Capítulo
XIV El 27 de Mayo de aquel memorable año de 1978 se reunió en su flamante local social la primera Asamblea General de A.N.A. en la legalidad. Es fácil imaginarse la euforia reinante. Sede recientemente vallada, piscina limpia y acogedora, naturismo legalizado y un inmenso programa por delante. Asiste la mayoría de los socios fundadores, y esto era un record, pues había que pensar que ya entonces A.N.A. estaba muy descentralizada geográficamente y muchos tuvieron que realizar un largo viaje a Almería para asistir. Lamentablemente,
tanto Manuel Abad Berjón, como Luis Fontanet Sellant que tanto habían
impulsado el nacimiento de la Asociación, habían cambiado de
residencia, el primero a Valencia y el segundo a Barcelona, y cesaban
en sus cargos. Hubo que elegir, por lo tanto, nueva Junta, cuya
candidatura, única presentada, fue aprobada por unanimidad.
Presidente, Branko Bruckner; Vicepresidente, Raúl Tapiz; Tesorero,
Leopoldo Cortines (a la sazón, Director del Hotel Aguadulce);
Secretario: Matilde López; Vocal, M. Carmen Díaz; Delegado en Málaga:
Ricardo Sánchez; Delegado de Juventud, Antonio Rubio. Se
hizo mención especial de la acción a altos niveles de Paco Soler
para legalizar la Asociación (y a otras del Estado) y se le nombró
socio de honor. También se resaltó la magnífica colaboración con
la Mancomunidad Turística de la Costa de Almería (ALMANTUR), cuyo
gerente, Daniel Aubry estaba presente en la Asamblea Se
aceptaron los ofrecimientos de D. Joaquín Valenzuela y CERRILLOS S:A.
para que A.N.A. pueda utilizar los terrenos contiguos a sendas playas
en los términos de Níjar y Roquetas. Del segundo ofrecimiento se
hizo uso rápidamente y su devenir se glosará en el capítulo
siguiente. Varios
empresarios se habían dirigido a la Asociación solicitando
condiciones para abrir un Centro patrocinado por ella. El primero, y
que ya estaba en camino, será "Las Palmeras", con lo cual
la Provincia de Almería contaría con el primer Centro de España. Muy
intensas y, en general, buenas, eran las relaciones con la
Administración, sobre todo con el Delegado de Turismo de Almería, de
quien dependían todos los permisos. Todas las gestiones que se
realizaban, chocaban con la laguna de falta de legislación apropiada
que había que improvisar. El apoyo de los medios de comunicación,
para quienes seguíamos siendo noticia casi diaria, era, salvo
excepciones muy contadas, entusiasta y decidido. En la sede de
ALMANTUR se había celebrado una multitudinaria conferencia de prensa,
con asistencia de TVE, pues se pretendía dar una información a un público
lo más numeroso posible, evitando las exclusivas. Además
de A.N.A., y con estatutos muy parecidos, se habían creado ya tres
Asociaciones regionales: Club Català de Naturisme, Asociación
Levantina y Balear de Naturismo y Asociación Castellana de Naturismo.
Después de conversaciones muy amistosas con todas ellas, se adoptó
el siguiente acuerdo, ratificado por la Asamblea, y que por su
importancia transcribimos: "A
propuesta del Sr. Presidente se aprueba por unanimidad el apoyo a la
constitución de la Federación Española de Naturismo y la adhesión
a la misma siempre que la Junta Directiva apruebe los Estatutos de la
mencionada Federación. Asimismo se aprueba la propuesta de que la
citada Federación Española de Naturismo solicite su ingreso en la
Federación Naturista Internacional" Los contactos, en principio
altamente cordiales con esta última, radicada en Bruselas, ya se han
iniciado, así como con su representante para la Península Ibérica,
Sr. Michel Caillaud. La
Asamblea me agradeció la cesión del usufructo del local para su sede
y oficinas, pues la situación financiera no permitiría en modo
alguno el alquiler o adquisición de otra. Se autorizó la contratación
de personal para secretaría y vigilancia de las playas legalizadas.
Asimismo se autorizó la extensión de las actividades a la Provincia
de Murcia, por tener en ella muchos socios y ser necesaria nuestra
presencia ante la posible creación de un centro en la misma. Esta Asamblea, con la que realmente se inició la andadura legal del Naturismo en Andalucía, es la que me dejó uno de los recuerdos más gratos que aún mantengo 25 años después. Capítulo
XV Ya
que el tiempo se empeñó en estropearnos el encuentro en el Playazo
de Vera, me parece oportuno dedicar este capítulo a las pintorescas
"autorizaciones" de playas con que nos obsequiaron las
autoridades en comenzando en la primavera de 1978. Todas
las autorizaciones de playas provenían de los Gobiernos Civiles de la
Provincia en que éstas se ubicaban y estaban dirigidas a la Asociación
Regional correspondiente, que previamente lo había solicitado. Como
documento histórico no tienen desperdicio, ya que todas tenían el
mismo contexto, ordenado por el Ministerio del Interior. Voy a copiar
literalmente la de Cantarriján (Almuñecar, Granada), haciendo
constar que todas las autorizadas en Andalucía y Murcia
(El Portús, Vera, El Borronal, Enix-Playa, Cerrillos, Motril,
Cantarriján, Costa Natura,) tenían exactamente el mismo contenido: 6
de Septiembre de 1982 "En
relación con el contenido de su escrito y documentación que acompaña
al mismo, de fecha 7 de septiembre del año pasado y que presentó en
el Ayuntamiento de Almuñecar, al objeto de que le fuese tramitada la
misma para la obtención del pertinente permiso de este Gobierno
Civil, para la práctica del naturismo en la Playa de Cantarriján de
dicho término municipal., toda vez que la misma se encuentra alejada
de toda carretera general y tener los obstáculos naturales necesarios
que impiden su vista desde el exterior. Visto
el acuerdo adoptado por la Comisión Municipal Permanente,
correspondiente a la sesión celebrada el día 11 de enero de 1982, el
cual acordó por unanimidad a la vista de la solicitud informar
favorablemente la misma y su tramitación correspondiente; visto
asimismo el informe favorable emitido por la Dirección Provincial del
Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones de fecha 13 de
Julio en curso, Este Gobierno Civil, ha tenido a bien AUTORIZAR el
establecimiento de una playa naturista en CANTARRIJAN, del término municipal
de Almuñecar, solicitado por D. BRANKO BRUCKNER HORVAT, como
Presidente de la Asociación Naturista de Andalucía (A.N.A.), haciéndole
saber lo siguiente: 1º.-
Dicha autorización tendrá una validez de un año, a partir de esta
resolución pudiendo ser suspendida en cualquier momento por este
Centro, cuando exista alguna infracción a las siguientes
instrucciones: a)
En los accesos a la zona de playa autorizada para la práctica del
nudismo, se hará constar esta circunstancia con carteles
perfectamente visibles y la entrada a los mismos, será en todo caso
libre, pudiendo permanecer en la citada playa cuantas personas lo
deseen, sean o no practicantes del nudismo. b) Los menores de 18 años para poder entrar y permanecer en los lugares de playa destinados a la práctica del nudismo, deberán ir acompañados de sus padres o tutores. c)
Los espacios acotados de playa para la práctica del nudismo deberán
tener entre los mismos y las zonas no reservadas a estas actividades
los obstáculos naturales o artificiales suficientes que impidan su
vista desde el exterior. Lo
que comunico a Vd. para su conocimiento y efectos. Capítulo XVI Como
habréis apreciado, las "autorizaciones " de playas
naturistas eran documentos
barrocos, verdaderos tesoros de la literatura de principios de la
transición en nuestro país. Vamos
a detenernos en los distintos párrafos, para comentar lo que teóricamente
debería haberse hecho y lo que se hizo en la realidad. En
primer lugar, se tardaba por lo menos un año en conceder la
autorización, una vez solicitada por la Asociación Regional
correspondiente que se responsabilizaba del estricto cumplimiento de
la misma. El permiso se otorgaba por el plazo de un año,
"pudiendo ser suspendida en cualquier momento "si se
apreciaba infracción a los condicionantes que contenía. Al cabo de
un año había que solicitar la prórroga, lo que se cumplió sólo
una vez en relación con El Borronal. En todas las demás considerábamos
la prórroga automática y jamás hubo problemas a este respecto. Los
carteles eran el gran problema ¿Quién habría de colocarlos y
cómo? En las playas colindantes con Centros naturistas (Costa Natura,
El Portús) se encargaron éstos de colocarlas, pues les convenía. En
Vera fue desde el principio el Ayuntamiento, pues Cesar Martín,
entonces Alcalde era naturista y defendía la idea. Lo mismo ocurría
en Cantarriján con el Alcalde, Juan Carlos Benavidez, quien veía con
cariño la constitución de una urbanización naturista contigua a
Cantarriján, proyecto que luego se frustró. Y en las demás,
Borronal, La Joya, Enix-Playa, Cerrillos, hubo de encargarse A.N.A.
con sus escasos medios. No era lo malo poner los carteles, sino que éstos
desaparecían con la mayor celeridad. El último, precioso que
colocamos en El Borronal, con el texto "Naturista, conserva
limpia tu playa" que nos parecía muy apropiado, debió servir
como materia prima para una barbacoa. Naturalmente
que el acceso era libre, y ello, sobre todo al principio, nos llenaba
de mirones. Pero contra esto no se puede luchar legalmente. Son
espacios públicos, y lo único que habría que pedir es que lo fueran
todas las playas. Pero esto ya vendrá, aunque no lo veamos... El apartado b) no tiene desperdicio. Asimilaba las playas naturistas a un espectáculo "no apto para menores". ¿Quién y cómo debía exigir el carnet de identidad a los jóvenes que querían disfrutar de la playa? Porque aquí no se trataba del carnet de las Asociaciones, ya que las playas eran libres, sino asegurarse de que el joven iba "acompañado por sus padres o tutores" nada menos. Siempre tuvimos miedo en las playas bajo nuestra responsabilidad que a algún guardia civil se le ocurriera comprobar esta condición. Pero, afortunadamente, no ocurrió. Capítulo XVII El 1 de Agosto de 1978 fue una fecha memorable en nuestra lucha por el Naturismo. Haciendo uso de los recientes permisos de playa, inauguramos festivamente el nudismo legalizado en la Playa de Cerrillos. Para
los que no conocéis la Provincia de Almería, Cerrillos (hoy Parque
Natural) comenzaba a continuación
de Playa Serena, y esta misma está a continuación de la Urbanización
de Roquetas de Mar. La autorización no fijaba ningún punto de
comienzo o finalización de la playa (Ésta tenía más de 10 km. de
longitud), así que escogimos un punto intermedio entre Playa Serena y
la Punta de Sabinal. El acceso, desde la Urbanización era n
camino de tierra (unos 6 km.) y a 1 km. de la playa se bifurcaba,
yendo un ramal directamente a la zona de playa escogida. Allí construimos
una caseta, la dotamos de un guarda, pusimos los carteles obligatorios
y ¡a disfrutar! Bueno,
eso lo creíamos nosotros. Los que disfrutaban realmente eran los
usuarios, pero los responsables de A.N.A. no teníamos tranquilidad.
La playa es bastante mala para bañarse (arena muy gruesa, viento,
entrada rápida en el agua) y tenía acceso libre por los dos lados.
La Empresa Rossell, propietaria hoy de la cadena de Hoteles Playa
(entre ellos Vera Playa) puso a nuestra disposición un autobús, que
acercaba desde los hoteles de la Urbanización de Roquetas a los
naturistas (casi todos extranjeros) a la playa. Los que venían por su
cuenta, tenían que pasar por el control, donde dependía de la
apreciación del guarda (era muy responsable) si podían pasar o no. La
playa no era lisa, sino que tenía una especie de olas de arena. En
cuanto se corrió la noticia por los pueblos circundantes, la
picaresca local inventó todos los procedimientos posibles para ir a
disfrutar de las vistas. Ya el segundo día, estando nuestro grupo
tomando el sol, vimos como serpenteaban (nunca mejor dicho) entre las
dunas multitud de hombres, ocultándose entre las mismas. Eso nos
obligó a poner un segundo guarda en el límite con dirección a
Roquetas. Lo hacían tan bien, que un día me faltaron 15 centímetros
para no pisar le la
cabeza a uno, (sin querer ¡palabra!) que estaba pegado a la arena. Un
buen día llegó un camión al puesto de control. Venía de Murcia,
cargado de miel. El guarda lo detuvo y el conductor, intentó, inútilmente,
hasta sobornarle para que lo dejara pasar. En vista de ello, se subió
a un cerro de arena cercano (con el camión), sacó unos prismáticos
y bajo el sol de justicia se puso a disfrutar del espectáculo...
mientras el camión, cargado, se hundía en la arena. Una hora más
tarde el espectáculo eran unos veinte naturistas, en su
"uniforme", tirando y empujando al camión para
desatascarlo. Estoy seguro de que al intruso no se le olvidará esa
peripecia. Ese mes de Agosto estaba lleno de anécdotas, y, afortunadamente, tenemos un amplio resumen fotográfico de las mismas. Pero todo llega, y los enemigos también. Como sabréis, Almería es una provincia que se caracteriza por la producción de hortalizas en invernadero de plástico. Y la forma más típica de ese cultivo era, y aun es hoy, el "enarenado" que consiste en cubrir el suelo con una capa de unos 10 cm. de arena . Para ello se necesitan ingentes cantidades de ese material, y, naturalmente, se cogen de las playas. Y de donde primero obtuvieron permiso para cogérla era, precisamente, de la zona naturista. Así que el 1 de Septiembre aparecieron centenares de camiones, remolques y grúas, para quitar la arena de debajo de nuestros traseros. La playa se cerró y ya no volvió a abrirse oficialmente, pese a que siguió siendo "tolerada" hasta la actualidad. Capítulo
XVIII Seguimos
con aquel inolvidable verano del 78. Unos días antes de que nos
cerraran la Playa de Cerrillos ( para sacar arena, y no contra el
naturismo) se recibió el oficio de la Secretaría del Estado para el
Turismo, dirigido a D. Federico Gerlach, propietario del Camping
"LAS PALMERAS",Vera (Almería) y que, por su importancia
histórica reproducimos textualmente: "Vista
la documentación presentada y de conformidad con el artículo 2º, 2.
apartado b) de la Ordenación de Campamentos de Turismo, aprobada por
Orden Ministerial de 28 de julio de 1.966 me es grato comunicar a Vd.
que esta Dirección General ha resuelto autorizar el funcionamiento, a
partir del día 1 de septiembre de 1978 del Campamento de Turismo
denominado " LAS PALMERAS" en la calidad de PRIVADO para uso
exclusivo de los miembros y asociados de A.N.A. o de la Federación
Naturista Internacional. Denominación:
"LAS PALMERAS" Toda
modificación sustancial del Camping, especialmente las condiciones de
la capacidad asignada, deberán ser comunicadas a este Centro
Directivo. De
acuerdo con lo dispuesto en el artículo 45 de la citada Ordenación,
se colocará como distintivo una silueta frontal de tienda de campaña
en cuyo interior se inscribirá la palabra "Privado",
debiendo figurar el mismo tanto a la entrada como en las señalizaciones
de las carreteras y caminos. Asimismo
se prohíbe la admisión de acampadores que no sean miembros o socios
de las entidades citadas, ni de personas a quienes se atribuya tal
condición con el fin de encubrir el percibo de un precio. EL
DIRECTOR GENERAL Nota: El Sr. Branko Brucknel no terminó de hacer pública esta Historia del Naturismo (ignoro si la completó). Falleció en el mes de Mayo de 2005, descanse en paz. |
| Fuente: Autor: Branko Brucknel (Presidente de la Asociación Naturista Andaluza A.N.A.) Febrero/Mayo 2004 |
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