El
domingo día 2 de Mayo de 2004, durante las jornadas del IV Encuentro
Naturista de Cantabria (Organizadas por la Asociación Naturista de
Cantabria) se celebró una original "Boda Naturista",
lógicamente sin valor legal aunque si con un gran significado y calor
humano; el texto de la ceremonia por su belleza y calidad, se publica
en este documento de forma íntegra.
Presentación
Buenos
días a todos, y bienvenidos a la unión de estos dos amigos.
Hola Armand,
hola Silvia.
Desde el
momento en que me
comunicasteis la decisión de celebrar vuestra unión con
nosotros, comencé a pensar, que podía decir sobre vosotros a
los presentes.
Y en
realidad, es muy sencillo, tan sencillo como vosotros mismos.
Armand
es un hombre inquieto, curioso, un poco locuelo y con ganas de estar
en todos los sitios, como el propio viento.
Por
otro lado, Silvia, es más tranquila,
más realista, más sosegada, como la propia tierra.
Viento
alimentando a la tierra y tierra calmando al viento.
Son como el
sol y la luna, como el día y la noche, como la tierra y el mar. Tan
distintos y necesitándose mutuamente para vivir.
Y eso lo hemos podido comprobar, a través de todos estos años, en
que os hemos conocido.
Si de algo estoy seguro, es que sois dos personas que os hacéis
querer, habéis calado en el corazón de muchos de nosotros desde el
primer día, y seguramente, aquellos que os han conocido, ahora, ya
tienen un buen recuerdo vuestro.
Desde aquel primer
encuentro, al que vosotros acudisteis, os sentisteis tan unidos a
nosotros, como nosotros a vosotros, y eso se ha visto a través de
estos años. Todo el cariño que habéis desprendido hacia ANC, y hacia los nudistas que han entrado en vuestras vidas.
Hoy
estamos en otro encuentro, en otro momento feliz para ANC y el
naturismo. Pero desde luego, que este, quedará grabado en el corazón,
pensamiento y recuerdo de todos nosotros.
Yo personalmente, me siento orgullos de oficiar esta unión, como
nudista y amigo vuestro.
Me siento honrado, y aún no puedo creer, que sea quien os esté
dispensando estas palabras.
Sólo
me queda deciros, que os deseo, os deseamos, lo mejor en la vida que
vais a continuar desde este momento, y que todos vuestros sueños se
cumplan, y que nosotros, participemos de algunos de ellos.
Acto
civil y artículos
Fundamentalmente,
el acto civil, consta de dos partes:
La primera,
es la lectura de los artículos del Código Civil referentes a los
derechos y obligaciones de los contrayentes, la segunda, el
consentimiento mutuo que se darán los novios ante mí, y ante los
testigos calificados para este acto.
Los
artículos del Código Civil dicen así:
Art. 66. El
marido y la mujer son iguales en derechos y obligaciones.
Art. 67. El
marido y la mujer han de respetarse mutuamente y actuar en interés de
la familia.
Art.
68. Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardándose
fidelidad y socorrerse mutuamente.
Amigos:
Como
veis, estos artículos del Código Civil que acabamos de anunciar,
reflejan unos principios básicos del Derecho Natural.
Si por humanismo nadie es extraño a las personas de su entorno, tanto
por razones de vecindad como de ciudadanía, mucho menos, unas
personas como vosotros, que os sentís atraídas para amaros y formar
un proyecto de vida común.
Lo que parece tan sencillo, la igualdad y el respeto mutuo, a menudo a
lo largo de la historia, ha sido incomprendido y ha dado lugar,
particularmente en los últimos siglos, a la proclamación de los
“Derechos Humanos”, de los “Derechos de la Mujer” de los
“Derechos del Niño”, etc.
Es por eso, que yo os
invito hoy, a que prestéis, atención en el significado de estos términos:
Derechos y Obligaciones.
Ceremonia
(Dama
de honor 1)
Yo
os presento al Fuego, como símbolo del calor que nos hace disfrutar
de nuestro estado
de ser nudistas y de la pasión que os tenéis entre vosotros.
(Caballero
de honor 1)
Yo
os presento a la Tierra, como símbolo de las riquezas, para que nada
os falte en vuestra vida futura.
(Dama
de honor 2)
Yo
os presento al Aire, como símbolo de la vida, que hace latir y
existir nuestro cuerpo.
(Caballero
de honor 2)
Yo
os presento Agua, como símbolo de energía viva, que limpia, y sacia
nuestro ser.
(El
oficiante mirando a los elementos que están sobre la mesa)
Solicitemos
a los elementos, padres de nuestra existencia, que hoy estén entre
nosotros:
A
la madre tierra, que nos da sus frutos,
al viento, que alimenta nuestro ser,
al fuego, que calienta nuestros cuerpos
y al agua que sacia nuestra sed.
A ellos y
al creador, que junto a todos vosotros, nos sintamos felices por esta
pareja, Armand y Silvia,
que hoy han querido celebrar, la unión de
su amor, con todos nosotros.
(El
oficiante dirigiéndose a
Armand y entregándole la corona de flores)
Armand,
repite conmigo:
Yo
Armand, te impongo a ti Silvia esta corona, como símbolo de la
naturaleza viva, como bienhechora de todos los dones de nuestro cuerpo
y alma y que con ella sientas el amor que te profeso.
(El
oficiante dirigiéndose a Silvia y entregándole la corona de flores)
Silvia,
repite conmigo:
Yo
Silvia, te impongo a ti Armand esta corona, como símbolo de la
naturaleza viva, como bienhechora de todos los dones de nuestro cuerpo
y alma y que con ella sientas el amor que te profeso.
(El
oficiante dirigiéndose a los asistentes y tomando los anillos en la
mano)
Si
bien, la naturaleza es la gran riqueza para todo nuestro ser, es también
conocido, que existen otros símbolos en la unión. Estos, son los
anillos. Ellos han estado en el centro de los elementos de esta mesa y
han sido bendecidos por el agua, la tierra, el aire y el fuego.
(El
oficiante coge el anillo y se lo entrega a Armand)
Armand,
repite conmigo:
Yo
Armand con este anillo, deseo unirme a ti, Silvia,
para siempre y que juntos compartamos todos los dones que la
vida nos tenga reservados.
(El
oficiante coge el anillo y se lo entrega a Silvia)
Silvia,
repite conmigo:
Yo
Silvia con este anillo, deseo unirme a ti, Armand, para siempre y que
juntos compartamos todos los dones que la vida nos tenga reservados.
Que
la madre naturaleza y el creador de ella, que nos han acompañado
durante este acto, bendiga vuestra unión, y que el amor que os tenéis,
nunca sea alterado por nada, ni nadie.
Que
los vientos soplen a vuestro favor, que la tierra nunca os desampare,
que el fuego avive la pasión que os envuelve y que el agua, os
purifique de todo mal.
Que
este acto, voluntario que vosotros habéis realizado, sea recordado,
en los momentos difíciles y que el amor vuelva a aflorar
en esos instantes.
En
mi deseo, sólo queda deciros, que vuestra sonrisa sea eterna, al
igual que vuestro amor.
(Se
ofrece a los novios, que hablen a los reunidos allí)
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